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viernes, 9 de noviembre de 2012
Ayer recordé los momentos más felices junto a ti, y me detuve en la imagen de tu sonrisa, volví a experimentar ese primer amor, cuando llegaste a darme refugio, cuando tomaste de mi mano, cuando me miraste entre la multitud. Me viste a mi, como la niña de tus ojos, y te detuviste un instante para besar mi frente, y para regalarme el placer de sonreír.
Me dejaste volver, a pesar de que el mundo me había acorralado, a pesar de mis pensamientos, y de que todo se había terminado, porque sentía que no podía sonreír para ellos, que ya no tenía las fuerzas para hacerlo.
Ayer comprendí que nuestra debilidad nos hace fuertes, que ellos no lo saben, pero que nuestra sonrisa es la que nos hace fuertes. Entonces, no hay más nada que decir, porque tenemos el arma más poderosa del mundo, porque podemos vencer a cualquiera que quisiera acecharnos, tan solo con una sonrisa, así les demostramos a ellos que son más débiles que nosotros, porque creen que la necedad será su escudo y su fortaleza.
Yo puedo sonreír y tú también. Podemos juntos destruir esa tristeza de sentirnos débiles, destruir junto con ella la ira y la dureza de nuestro corazón, si regalamos una sonrisa estaremos sembrando fuerza y amor.
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oye por que al entrar a mi pagina entra a la tuya... que haz hecho?
ResponderEliminarla mia es poemasdeunangelcaido.blogspot.com
Buenos días querida Maritza, me dirijo a ustd. para comentarle q no hice nada este es uno de mis blocs y no entiendo lo q me quiere decir
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