Mirando el límpido cielo pienso que el amor, aquí, es el vuelo de dos aves que se cruzan.
¡Déjame, amor, que te lo diga en verso!
Cuerpo de plata y arena, cimbreante,
lienzo, poema, pasodoble, bulería,
piel acariciada, reflejo de diamante,
artificial garganta de fina pedrería.
Tu faz recostada en el regazo de la roca. El golpeo de las olas, cual cincel maduro, no logra restañar tu encanto, ni evitar ecos en tu comunión espontánea con las algas......................
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