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jueves, 25 de octubre de 2012
Noticia que cambiará el mundo.
Las industrias farmacéuticas han llegado a un acuerdo para la fabricación y dispensación universal de un nuevo fármaco: la "Altruicina".
La altruicina produce una reacción bioquímica que induce a quien le sea administrada a ser más generoso. Cuando la Altruicina es absorbida por el organismo reacciona con el ácido glutámico y genera un nuevo neurotransmisor bautizado con el nombre de "altruidomina" que se instala en el lóbulo frontal del cerebro haciendo que todo razonamiento, juicio e impulso se direccionen hacia emociones como la empatía y la generosidad.
En la inmensa mayoría de la población sus efectos pasaran prácticamente desapercibidos. Por regla general el común de los mortales suele administrar sus posesiones con la generosidad que le permite su nivel de renta. Puede ser que se aprecie una propensión menos acentuada a la opulencia y una inclinación mayor a compartir experiencias con los demás y a encontrar en ello la felicidad por encima de las posesiones materiales. Sólo en aquellas personas francamente poseídas por la avaricia y el egoísmo enfermizo, se apreciará un cambio más radical en sus conductas.
Sin embargo, en aquellas personas que siendo poseedoras de fortunas intangibles, se siguen dedicando a la masacre humana y a la destrucción de ecosistemas en base a unas inefables ansias de querer más y más, los efectos si que serán determinantes, produciendo un tremendo malestar tanto físico como síquico, durante el periodo en el que su nueva manera de sentir aún no se encuentre asimilada de un modo racional.
Podría ser que se diese algún caso de suicidio producto de una tremenda depresión ocasionada al constatar la tremenda monstruosidad que representaba la personalidad anterior y sus consecuencias, inasimilables por la conciencia cuando la altruidomina está presente en el lóbulo frontal.
Cabe la posibilidad de que estos trastornos psíquicos tengan efectos psicosomáticos y que la naúsea y la diarrea no abandonen a estos individuos hasta el fin de sus días.
El consorcio de industrias farmacéuticas considera esto como ínfimos daños colaterales que no deben cuestionar ni bloquear la libre dispensación generalizada de la Altruicina, dado el gran avance que su utilización va a suponer para el conjunto de la humanidad.
Aún está por definir cual será el método utilizado para la dispensación de este fármaco. Se barajan varias hipótesis que no han sido reveladas para evitar posibles acciones destructivas que imposiblitaran su distribución por parte de aquellos que se sientan perjudicados ante esta iniciativa.
Corren rumores de que este acuerdo entre las farmacéuticas, así como el desarrollo de la fórmula de la Altruicina se debe a una ingerencia de unos extraterrestres que han acudido a su cita del 2012 para salvar a la humanidad en su vertiginosa carrera hacia la autodestrucción.
Pero esto sólo es rumorología
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