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jueves, 25 de octubre de 2012

Propuesta irónica pero no por ello irreal Una tarde estuve viendo durante unos minutos la retransmisión de un debate en el congreso de los diputados realizado para que luego aprobasen alguna que otra putada más. Observé que varios cientos de estos diputados lo único que hacen es como si escuchasen al que está hablando -los que hablan son bastante pocos- y echarse alguna cabezadita entre bostezo y bostezo; quizá también jueguen a cualquier chorrada con las tabletas o estén con el mesenger para ver si se arreglan la noche. Su única tarea real consiste en votar lo que su partido les obligue al final de la dura jornada de trabajo. ¿Para que están ahí?. Mi propuesta es que se sustituyan estos cientos de diputados por monigotes de plástico -ya que el congreso está hecho con todos sus escaños y es una pena desperdiciar el vetusto edificio- y que los encargados de votar sean estos muñecos; lo pueden hacer igual que si parlamentarios de carne y hueso fuesen porque, repito, van a votar lo que su partido ordene. Se les puede poner incluso el rostro de los ministros a estos muñecos y organizar un día semanal en que la población pueda entrar a desahogarse y tirarles huevos y cosas así (cada vez que veo cierto rostro ministerial, con su aspecto entre gollum y teleñeco, con su risa cínica que se le asoma en cuanto se descuida -algo así como el que se jodan de la Fabra en versión subliminal- y su voz gangosilla de charlatán, me entran montones de ganas de hacer un gesto así, por eso lo digo). Nos ahorraríamos los contribuyentes un montón de millones de euros que cuesta mantener estos centenares de personas y sus dietas y demás zarandajas y cuya profesión resulta totalmente inútil, estúpida y carece por completo de sentido, como queda demostrado unas cuantas líneas arriba. De paso, a nivel personal, les haríamos un favor -esto también tiene su componente humanitaria-; estar tanto tiempo apoltronado sin siquiera hacer nada útil, aunque sólo lo sea para uno mismo enriqueciéndose intelectual o espiritualmente al menos, no debe ser muy bueno para la cabeza. Claro que ellos sólo deben pensar en otro tipo de enriquecimiento. Pues eso, sutituyámoslos por muñecos hinchables que nadie notará la falta de esta profesión, cosa que no se puede decir de otras muchas, mucho peor pagadas, por cierto....

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